Olga Mélida, presidenta de Araela y paciente de la enfermedad, no se verá beneficiada por la prestación de 10.000 euros aprobada por el Ministerio porque no tiene grado 3+.
Entre negociaciones, falta de presupuestos y criterios «restrictivos» para recibir las ayudas económicas, los grandes perjudicados son ellos, los enfermos de ELA y otras enfermedades raras que «con ganas e ilusión» celebraban en octubre del año pasado la noticia de la aprobación de la ley ELA.



